Botín Infinito
Un vikingo en primera persona saquea un mundo sin fin: cuanto más lejos vas, más oro hay y más difícil es volver vivo.
Se abre aislado del resto del sitio
Botín Infinito
Salís del campamento con un hacha y volvés cargado de oro. O no volvés. Botín Infinito es un saqueo en primera persona sobre un mundo generado que no se termina nunca, donde la dificultad no es un número de nivel: es la distancia. A veinte metros hay goblins rastreros; a ochocientos, caballeros de cristal que te parten al medio. El oro que llevás encima no es tuyo hasta que lo depositás en el cofre del campamento, así que cada cofre que encontrás lejos es la misma pregunta: ¿sigo un poco más, o vuelvo ahora? Con hachazos encadenados, embestidas, furia berserker, mejoras permanentes en la herrería, cuatro biomas con enemigos propios, y Grajo: un cuervo parlanchín que sabe del juego, se ofende con nada y opina todo el tiempo.